10 - Baga gzryn chuluu – Bayanzag ( Flaming cliffs )

Baga gzryn chuluu – Bayanzag   ( Flaming cliffs )

              

Viven  con el horario del sol, son las 7 y todos están en píe. Es el momento de las despedidas y aunque la estancia ha sido corta percibimos que hemos sido bien recibidos. Deseoso y a la vez respetuoso de tomar algunas fotos con el abuelo me veo gratificado con la petición por su parte de que tomemos una foto con El. Nos coge del brazo y compartimos sonrisas de agradecimiento.

Morgan, Loïs, El abuelo,la peque de la casa y El Agui.

 

El paisaje está cambiando de pasto verde a árido el desierto empieza a mostrarnos que estamos entrando en su territorio. Grandes llanuras, suaves colinas y algunas cordilleras no muy altas pero largas nos acompañan en el camino a lo lejos. Todo sigue sin un solo árbol.

En un momento de cobertura el conductor Ammraá recibe la noticia de que su padre está muy enfermo y nos pide permiso para ser sustituido por otro conductor. Evidentemente tiene nuestra conformidad. No había comentado antes que los ojos de Ammraá transmitían  ya desde el momento que nos lo presentaron el Ulaanbaatar una bondad innata.

Paisao de Luus

 

Hacemos parada en su pueblo, Luus. Su mujer nos recibe con un milk-tea. El Agui ya no quiere más milk-tea, se le atraganto el sabor a cabra. Nos damos una vuelta por el poblado mientras llega el nuevo chofer desde un poblado del desierto de Gobi. El poblado tiene 2000 habitantes y sobra decir que no está asfaltado ni alcantarillado.

Todo es viejo y deficiente. Alguna tiendecita de todo , casas cercadas con vallas de madera y calles muy anchas y distantes grupos de casas unos de otros. Algunos de los habitantes se acercan a nosotros con curiosidad. La vida aquí es monótona. Da la sensación que muchos se van a los pueblos esperando una vida mejor sin ser esa la realidad.

Paisao de Luus

 

Emprendemos la marcha con el nuevo conductor y nueva furgoneta pero antes le damos la gracias a Ammraá y deseamos que su padre mejore. Observamos al conducto como se orienta viendo las montañas que tenemos a lo lejos pues el camino en un espacio tan grande y ventoso como este apenas se ve en muchos tramos. Aquí no hay señales de tráfico que te indican el camino. Recuerdo que ayer noche comentaba Morgan que se fue a mear poco más del Ger donde dormimos y ya se había desorientado.

A lo lejos empezamos a ver dunas de arena roja estamos entrando en el desierto de Gobi. No hay viento y hace mucho calor. Los cambios de temperatura en el desierto son grandes de 40º grados en verano a - 40º en invierno. El paisaje es espectacular y el cielo es algo que no me canso de ver. Miles de nubecitas con un fondo azul limpio que no me permiten quitar la mirada. Es una de las cosas que más me gusta de viajar, tener ante mis ojos grandes espacios naturales de gran belleza durante largas jornadas quedándose grabados en mis retinas para toda mi vida. Hacen aparición los camellos y si antes los Gers eran escasos ahora podemos recorrer decenas de kilómetros sin ver ninguno en el horizonte.

 

Hemos llegado a Flaming cliffs. Aquí no vive nadie pero han montado Gers para el viajero que desea ver este lugar reconocido mundialmente por ser un yacimiento de dinosaurios el cual tiene repartido por museos de todo el mundo ejemplares. Aun así hoy hay lugares donde escavando s encuentran restos. Hace falta mu poca imaginación para no imaginarlos corriendo por estos lugares tan amplios y llanos que tiempo atrás tubo vegetación de hecho se pueden ver restos de arboles petrificados por la zona. Cerca de donde dormimos hay una zona con matojos bajos que no recuerdo el nombre pero que su dura leña tiene una combustión muy lenta, idónea para un lugar tan desolado y frio como este en invierno. Las gentes que habitan el lugar están confeccionando los fieltros de lana de cabra y oveja que cubren el Ger. Es un proceso largo que como observamos requiere de un método que solo los viejos del lugar dominan.  Ha de ser homogéneo y es todo manual. Pero sobre todo eficaz. Al preguntar por como consiguen agua en un lugar como este, me comentan que tanto aquí como en el resto del país el agua la obtienen escavando pozos en el suelo entre 2 y 8 metros de profundidad.

Ubicados en el Ger donde dormiremos Zhaila, nuestra guía comenta que por 1500 tugriks nos podemos duchar en una duchas precarias pero efectivas. Sin duda alguna aceptamos la idea, tres días sin ducha son muchos y no sabemos cuándo se planteará la próxima posibilidad.

Lavabo. En la casita, las duchas

 

Nos espera una noche más de pocas comodidades en la cama. Unos tablones de madera con un colchón de lana de cabra y oveja, fino, duro y con una cadena montañosa de bultos duros será el lugar donde intentaremos dormir no sin despertarnos unas decenas de veces para cambiar de posición.

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