04 - Novosibirsky – Tomsk 301 km


+ 3 horas Moscú
301 km
3866 km de ruta.

Llegamos a la estación de Novosibirsky a las 23.53 hora Moscú pero son las 02.53 en Novosibirsky. La estación es grande debido a que Novosibirsky es la ciudad más grande de Siberia. Esta ciudad no existiría de no ser por el transiberiano. Desde aquí se conecta con toda Asia. En frente mismo de la estación hay un hotel con una fachada de lo más soviet. No recuerdo el nombre, solo sé que la habitación doble cuesta 3800 rub. y se anuncia ya en la misma estacón de tren. Demasiado para nuestro presupuesto. Allí mismo, en la recepción del mismo preguntamos por otro más económico a la recepcionista que gentilmente nos dice de una opción y además llama para confirma el precio y disponibilidad. Plano en mano preguntamos por el hotel central a unas parejas que encontramos por la calle. Es viernes y hay algo de gente por las calles. Atraídos por la curiosidad nos acompañan al hotel mientras chapurreamos algunas palabras con uno de ellos que hablas nada de inglés. Este hotel nos encaja y la hora que es, casi las 04.00 predicen que aquí nos quedamos. 1.400 rub. por una doble sin baño privado. Creo que no he comentado que no hace falta llevar el pasaporte original encima. Con una fotocopia del original y la factura del hotel sirve para comprar los billetes de tren. El tema es que si el hotel te acepta dan por hecho que estas en regla y tu visa esta en el papel que el hotel te da al registrarte. Estamos en el centro de la ciudad. Hay una fiesta de la compañía Tele2. Ha montado una fiesta que aglutina a muchísima gente en la calle. Estatua de Lenin

Parece una fiesta nacional. Como otros días nos dirigimos tras desayunar a por lo billetes del siguiente trayecto, Tomsk. Esta vez ha sido la más fácil de conseguir los billetes. Se va notando la experiencia tras los tres trayectos realizados además de la simpatía de la chica que nos atendió en información. El trayecto Novosibirsky – Tomsk es de 5 horas . Nosotros hemos cogido el Nº 428 pero el Nº 26 también va a Tomsk en 2ª. El 428 sale a las 00.26 hora Moscú , 03,26 aquí y cuesta 537.5 rub. en 3ª. Nos acercamos a ver el museo del transiberiano oriental que está a la derecha de la estación. Es un edificio pequeño y verde de 2 plantas. La entrada es gratuita la guía el vigilante son de lo mas tratable del viaje. Parece ser que el museo no es muy frecuentado. Eso junto a la amabilidad de la guía hacen de la visita algo muy interesante. Nos acompaña en todo el recorrido, nos da a tocar objetos que hoy por hoy en ningún museo tendríamos la posibilidad de tocar. No pone en marcha un tren a escala otro de cambio de máquinas oímos gramófono tocamos los disco, los grilletes de los esclavos, el calzado. Todo un disfrute de visita. Conocer la historia de este monstruo de vía ferroviaria, construido y remodelado para adaptarse a los tiempos es escalofriante. Más de 14.000 km de vías construidos por presos por unos lugares inhóspito que en invierno sobre pasan los 40º bajo cero. Nos refrescamos tomando un vaso de Crag, solo cuesta 10 rub. es una bebida muy popular. Sabe como a sidra y lo encuentras en la calle. Son unos barriletes móviles que se ven con facilidad en medio de la explanada de la entrada a la estación de tren. La ciudad está muy animada aquí el verano es corto y fresquito. La gente lo aprovecha el máximo y las calles lo confirman. Los escenarios y actuaciones en directo al parecer proliferan durante el corto verano siberiano. Boca de Metro

El coste de las cosas sigue siendo alto. A nada que te sientes en una terraza una cerveza de barril de medio litro y un té son 6 €. Vamos a ver si cenamos y disfrutamos de la noche de sábado en Siberia. Cuántas veces hemos utilizado Siberia como un lugar maldito donde nadie quiere ir por lo intempestivo del lugar. A ese lo mandaron a Siberia !. Que me manden a mí también los meses que dura aquí el verano Siberiano. Hoy al bajar a recepción vimos a el segundo viajero haciendo el recorrido pero al revés y desde Vladivostok . Resulta ser que era español. Había volado desde San Petersburgo hasta Vladivostok por 240 € él billete. La actividad del domingo es gratificante de ver. Un día soleado, ente paseando por la calles, tomando café, descansando en el parque o bailando en la calle con la música de la orquesta para animar a los ancianos como adolescentes que salen a disfrutar de la tarde del fin de semana vestidos para la ocasión con sus mejores galas, trajes y uniformes repletos de medallas que recuerdan sus años gloriosos. Pero lo que más me ha llamado la atención es con la energía que bailan y disfrutan del momento.
Ya lo vimos en Moscú y se repite en Novosibirsky. Esta noche de nuevo nos subimos al tren. Va a ser el trayecto más corto del viaje. Destino Tomsk. Todos nos hablan muy bien de este pueblecito siberiano que nos hace salir del ramal principal de tren a solo 5 horas de Novosibirsky. Solo 5 horas ! Es lo que tienen las distancias y los tiempos cuando son tan bestias como los que viajes como este te retan. Aquí de nuevo se me ha roto el metro y por más que quiera nunca mide solo 100 cmts. Es por lo que me tiene enganchado el viajar por tierra km a km. Es lo que me hace saber la verdadera dimensión del planeta en el que vivimos. Cierro los ojos y puedo desplazarme por él tener una visión en tres dimensiones tan real de las cosas que las puedo tocar, ver lo que ocurre en lugares tan distantes unos de otros. Es como tener un google earth en mi cabeza. Eso sí, hoy por hoy incompleto, pero en constante actualización. Y es que solo saber que solo hace 9 días que empezó este viaje y aun quedan 21 más de experiencias y lugares por vivir y descubrir antes de coger el avión de vuelta a casa desde Beijing me reafirma en la idea de que poder viajar es algo verdaderamente maravilloso. Salimos del centro de la ciudad de Novorsibirsky andando con nuestras mochilas a la espalda con destino estación central de trenes. Es nuestro 5 tren desde que empezamos el viaje. A las 00.26 hora Moscú , 023.26 hora Moscú sale nuestro tren a Tomsk. Antes de ello un par de intercambio de palabras con dos jóvenes rusos que toman cerveza mientras esperan su tren. Resaltamos de nuevo lo exultante de la estación con paredes de mármol y lámparas dignas de palacetes. Por las horas que son y lo cómoda que parece la estación vemos a muchos viajeros durmiendo en la sala de espera. Llega nuestro tren pronto comprobamos que es el peor de todos lo que hemos cogido hasta ahora. El olor a humanidad es notable pero también á ahumado. Lo del los ahumado aquí es muy común. Las camas apenas tienen espuma pero por suerte podemos echarle un colchón de los que te dan para dormir
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